Convierte el tratamiento para el acné en un negocio de belleza natural exitoso

“Si del cielo te caen limones, aprende a hacer limonada”, dice el refrán; pero a Priscilla Tsai le cayó aceite de coco, y con él creó una exitosa marca de productos para el cuidado facial, en especial para tratar el acné.

Creada en noviembre de 2014, Cocokind tiene por misión ofrecer productos para el cuidado facial limpios, con conciencia ambiental y accesibles, empoderando a las mujeres, y muy bien que lo hace.

Para empezar, Tsai ofrece consejos de negocio a otras emprendedoras y propietarias de negocios, a través de asesorías de una hora una vez al mes gracias a su experiencia en el sector financiero (estudió finanzas y contabilidad en la Universidad de Pensilvania, EE.UU y trabajó en J.P. Morgan como analista de patrimonio).

Asimismo, la marca de cuidado facial vegana también forma parte de un movimiento que alienta a las mujeres a amar su piel y mostrarla en las redes sociales (preferiblemente #SinFiltro).

Por otro lado, los productos Cocokind están certificados como orgánicos y con conciencia social, fabricados con aceite de coco virgen y con súper alimentos vegetales . Adicionalmente, son accesibles, con precios de venta al público que van desde $8,99 (por el labial Cocokind Collective Stick) hasta $18,99 (por la mascarilla Organic Chlorophyll Mask).

Conversamos con Tsai para conocer cómo convirtió su experiencia con el acné hormonal en un negocio exitoso, en apenas un poco más de dos años.  También hablamos sobre su visión en el uso de ingredientes naturales como la cúrcuma, el matcha y el aceite de aguacate, así como sacarle partido a la autenticidad en las redes sociales y aprovechar el poder de la comunidad para contribuir al crecimiento de Cocokind como un negocio de belleza natural pujante.

El lanzamiento de Cocokind: El nacimiento de un negocio de belleza

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Es la era del selfie y la estamos viviendo al máximo, por lo que es más difícil esconder un mal día que tenga nuestra piel cuando compartir selfies en las redes sociales es más popular que compartir la “vestimenta del día” utilizando la etiqueta #OODT, “Outfit of the Day” por sus siglas en inglés. (Un dato: al buscar, #selfie trae 311 mil publicaciones en Instagram, mientras que #OOTD sólo 138 mil). La piel aparentemente perfecta de otras personas puede aumentar la inseguridad que podemos sentir sobre nuestro propio cutis, en especial cuando se utilizan filtros de redes sociales. Tsai espera que Cocokind pueda tener un impacto positivo en esta mentalidad y habla por experiencia propia.

“He sufrido de acné hormonal desde que era una adolescente.  Cuando estaba en la universidad, la dermatólogo me recetó antibióticos y espironolactona, tomé estos medicamentos por años.  Sin embargo, cuando me gradué, empecé a padecer problemas digestivos considerables y pensé que podía existir un vínculo entre estas dolencias y la medicina para el acné”, explicó Tsai.

“Después de reflexionarlo, dejé de tomar esos medicamentos y comencé a buscar soluciones holísticas para mi piel y cuerpo.  Comencé a aprender a comer sano y a entender cómo mi dieta tenía impacto en los problemas de mi piel.  Cuando comencé a cocinar con aceite de coco, comencé a probarlo en mi rostro.  Al principio estaba muy asustada porque toda la vida me dijeron que únicamente utilizara hidratantes libres de aceites,  sin embargo, al cabo de una semana de utilizar el aceite de coco, mi piel se sentía y veía completamente diferente. Después de tener algo de éxito con el aceite de coco, comencé a investigar otros ingredientes alimentarios que pudiera utilizar para sanar mi piel.  Mi proceso de búsqueda siempre comenzaba en la sección de hortalizas de los supermercados.

Así fue como comenzó mi idea de negocio, para tratar de solucionar mi propia necesidad, ya que me di cuenta que no existía un producto en el mercado que atendiera mis necesidades como consumidora.

Mientras Tsai preparaba sus propias “pócimas faciales”, trabajaba 12 horas al día en el sector financiero.

“Me frustraba cuando iba a las tiendas porque la mayoría de los productos faciales contenían demasiados ingredientes innecesarios o me parecían demasiado costosos.”

Esto abrió el camino para Cocokind, como una marca vegana efectiva que ofrecía productos de calidad a precios razonables.

Una mirada al negocio de la belleza

Cocokind llegó en el momento preciso, ya que en la actualidad existe una fuerte conexión entre el cuidado de la piel y el cuidado propio, haciendo énfasis en crear rituales para el cuidado de la piel, como una forma de desestresarnos y consentirnos.  Un artículo reciente publicado en Business of Fashion, “El efecto Hygge: Cómo la belleza está sacando partido a lo confortable,” se enfoca en la relación que existe entre la tendencia hygge (un término danés que se define como “calidad de cordialidad acogedora y confortable que genera un sentimiento de satisfacción y bienestar”)  y el auge de los productos de cuidado para piel.  (Nota:  de acuerdo con la revista Forbes, el negocio de la belleza es actualmente una industria de $445 mil millones en ventas, sin ninguna señal de que esta tendencia cambie).

Hoy en día, no hay de qué avergonzarse por quedarse en casa en una sesión de mascarillas en lugar de salir a socializar.  De hecho, sacar el tiempo para ponerse mascarillas limpiadoras o tratamientos de hidratación profunda está de moda, porque quedarse en casa es la nueva forma de salir.  Esta frase del artículo de Business of Fashion lo dice todo: “Pequeños caprichos y tiempo para ti misma, es un momento cultural hecho a la medida de la belleza”.

El crecimiento de Cocokind: De a Saks

Tsai y su equipo comenzaron con una sencilla tienda y de forma inmediata comenzaron a vender al mayor a tiendas de productos naturales la zona norte del estado de California, EE.UU.

“Al principio, llamábamos a las tiendas para hablarles de nuestra marca fabricada a partir con súper alimentos, certificada como orgánica por la USDA, con precios de venta al público por debajo de los 20 dólares.  Esta propuesta nos permitió lograr tener reuniones en persona para presentar nuestros productos, o por lo menos, enviar muestras. Al cabo de tres meses, teníamos presencia en alrededor de 100 comercios, incluyendo una de las cadenas de supermercados más grandes  de nuestra región”.

Creo fervientemente en comenzar pequeño e ir construyendo el negocio paso a paso.  Nunca me dejé abrumar por la perspectiva de un gran negocio al principio, y sólo me concentraba en los siguientes pasos inmediatos. Así, logramos avanzar mucho de forma rápida.

Tsai supo que su negocio iba en serio cuando vio los productos de Cocokind en los mostradores por primera vez.

“Aún me emociona cuando veo nuestros productos en las tiendas.”